Daño Mecánico

Daño Mecánico, instalación, Obra de grado de la Maestría en Artes Plásticas y Visuales, Universidad Nacional de Colombia, 2010

Instalación: cultivo de plantas interior exterior, tallos, dibujos, objetos y texto

Dimensiones variables, inicial: 12 x 7 x 7 mts (interior) 30 x 3 x 7 mts (exterior)

El texto que acompañaba este jardín interior, cuenta la historia de cómo una rosa con daño mecánico, lleva a la proliferación de plantas espinosas, en un taller de la Universidad Nacional.

“Quisiera construir un personaje: Esta rosa, ésta, la cuello de ganso: la primera que encontré, y otros dos personajes: estas otras dos que se escapan en pareja. Esos tres. Construir esos tres personajes ante los ojos de otro y que lo asombren tanto como me asombraron a mí. ¿Cómo se construye un personaje?

“Entonces me respondo con la historia, con cómo se construyó ante mí ese personaje:

“Llegué al vivero de Mosquera, el primer día. Estaban podando las plantas. Era agradable estar en el vivero, no hacía ni calor ni frío. El día afuera era soleado pero con mucho viento, en cambio en el vivero no había viento, flotaba una humedad cálida, se estaba bien. Cuando iba a comenzar a recorrer el lugar, antes de cualquier cosa, antes siquiera de dar el segundo paso, vi tirada en el suelo una rosa muy rara, algo que no había visto nunca, era tan retorcida que parecía de cuento, parecía sacada de las ilustraciones de un libro ruso, era tan deforme que creí que nunca nadie habría visto eso, y que en el afán de producción la habían pasado por alto. Por esa rosa me animé a hablarle al trabajador que podaba.

‘Y esta rosa, rarísima, ¿no?’, le dije. ‘No, si todas salen así’, me dijo. De hecho acababa de podarla junto a muchas otras que sólo miré cuando dijo ‘todas salen así’”.

Fotografías: Natalia Cañaveral del Río