oler, lecturas

El cerebro husmea por la nariz.

Creíamos que estaba encerrado en su caja, para siempre, con la imagen del mundo mediada, debajo de la piel, detrás del lente de los ojos, atento al eco del oído.

Pero no, cerebro sale al mundo por la nariz.

Como bien dice el título de este artículo: “Cilios Olfativos: Nuestra Conexión neuronal directa con el mundo externo”.

En los vertebrados, las ORN [Neuronas Receptoras del Olfato] son neuronas bipolares con dendritas en la superficie extracraneal de la placa cribiforme, con axones que pasan a través de los forámenes cribiformes con su extremo terminal en los bulbos olfatorios intracraneales.

De wikipedia,a su vez de Science Direct (“Chapter 12 Olfactory Cilia: Our Direct Neuronal Connection to the External World)

Según la REVISTA de la UNIVERSIDAD VERACRUZANA El proceso del olfato sigue estos pasos:

1. Las moléculas del olor en forma de vapor (compuestos químicos) que están flotando en el aire llegan a las fosas nasales y se disuelven en las mucosidades que se ubican en la parte superior de cada una de ellas.

2. Debajo de las mucosidades se encuentran las células receptoras especializadas, también llamadas neuronas receptoras del olfato, las cuales detectan los olores.

3. Las neuronas receptoras del olfato transmiten la información a los bulbos olfatorios que se encuentran en la parte de atrás de la nariz.

4. Los bulbos olfatorios tienen receptores sensoriales que en realidad son parte del cerebro y que envían mensajes directamente a los centros más primitivos del cerebro, donde se estimulan las emociones y memorias (estructuras del sistema límbico), así como a los centros “avanzados”, donde se modifican los pensamientos conscientes (neocorteza).

5. Estos centros cerebrales perciben los olores y tienen acceso a recuerdos que nos traen a la memoria personas, lugares o situaciones relacionadas con esas sensaciones olfativas.

6. Finalmente, el epitelio olfativo tiene unas glándulas encargadas de segregar una solución enzimática cuya misión es eliminar las moléculas olorosas que han excitado las neuronas correspondientes, limpiando en cierto modo la mucosa olfativa de las sustancias presentes en ella ya detectadas.

(…)

Se han identificado tres vías olfativas. La primera es conocida como sistema olfativo arcaico, que se encarga de los reflejos olfativos básicos; luego, un sistema llamado antiguo, que proporciona un control automático para el aprendizaje parcial de la ingestión de alimentos, así como el rechazo de alimentos tóxicos o poco saludables; finalmente existe una tercera vía, un sistema recientemente identificado que se encarga de la percepción consciente del olfato. Desde el punto de vista fisiológico, el sentido del olfato y el gusto están relacionados entre sí y son parte de nuestro sistema sensorial químico. Casi todo lo que consideramos sabor (un 95%) lo detectamos con el olfato, y el cerebro analiza e interpretar la información olfativa.

Octavio Maldonado Saavedra, Karina Gutiérrez Fragoso,
Carlos A. Lobato Tapia, Marisol Herrera Rivero
y Enrique Méndez Bolaina

El sistema olfatorio: el sentido de los olores. La ciencia y el hombre. REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA. 2012

Luego leí a un perfumista, pero lo pondré luego.

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