Alguna vez comimos maíz y pescado

Galería Sana Fe, febrero, marzo, abril 2020

X Premio Luis Caballero

La Galería Santa Fe, ubicada bajo la Plaza de La Concordia, se toma aquí como subsuelo del mercado. Lugar del mundo de abajo, de semillas, tierra, minas de sal o la profundidad barrosa de las aguas donde vive el pez Capitán, el más antiguo habitante del río Bogotá. Tres elementos dan forma al espacio: un observatorio de maíz, un comedor conformado por una hilera de antiguos adobes traídos del Valle de Ubaté y los textos de una historia de búsqueda.

El observatorio reúne, en platos de La Chamba, variedades de maíz nativas del altiplano cundiboyacense. Estas semillas diversas y cambiantes en colores, manchas, patrones, dibujos, texturas y formas son maíz gato, pajarito, dominó, rojo, arroz y porva del custodio de semillas Fabriciano Ortiz y maíz pira nativo del mercado campesino del 20 de Julio. Las manchas en ellos son el reflejo de genes saltarines, que aseguran variabilidad y capacidad adaptativa.

El espacio del comedor permite una comunicación necesaria y simbólica con la plaza de mercado, de donde bajan alimentos para los dos encuentros, el de inauguración y el convite para defensores de ríos.

Así las palabras y sus imágenes, el observatorio que es el universo todo y el comedor, narran historias de esta Sabana de Bogotá y de quienes han salido a su encuentro.

Video Idartes – Laura Imery 2020. Narración María Buenaventura.

Más información: Comimos maíz y pescado


Almuerzo en común – Alguna vez comimos maíz y pescado


Galería Santa Fe – Sábado 14 marzo 12 m.

El almuerzo, ritual central de la exposición, fue un un espacio amplio de encuentro entre artistas, investigadores, activistas, público general y custodios de semillas y ríos. Un evento abierto, de entrada libre, para participar solo había que llevar una preparación de maíz para compartir y un menaje: plato, cuchara, vaso.

Las tres mesas indicaban dos vertientes y el altiplano: en la oriental se encontraban peces de la Orinoquía y Amazonía, una vertiente especialmente amenazada que alberga dos grandes parientes del Capitán y la Guapucha: Pintados y Cachamas*. En la mesa central servimos comida de sabanera, envueltos de maíz negrito pelado, masato de maíz arroz, maíz porva frito y tostado. Las comidas de la Amazonía y el altiplano las preparamos en casa de Elena Villamil, la primera con la dirección de Adelaida Rodríguez, Gertrudis Matapí y Marcela Yucuna, la segunda con Elena Villamil, Cristina Consuegra y Laura Escobar.

La mesa occidental, fue la de las ofrendas, donde los asistentes disponían las preparaciones que traían para compartir.

Rodeando las mesas, como asientos, estaban las esteras de junco de la laguna de Fúquene, recientemente recuperadas. Fabriciano Ortiz, custodio de semillas, abrió la mesa.

*Por ser un evento abierto a gran número de personas, ofrecimos un pescado de cultivo, aunque de cuna amazónica, que fuera comercial y no estuviera especialmente amenazado.

Fichas técnicas

Observatorio de maíz

Dimensiones variables. 30 platos de La Chamba con mazorcas de maíz reconstruidas grano a grano sobre agujas de acupuntura y una aguja de oro. Variedades: maíz gato, pajarito, dominó, porva y arroz del Custodio de semillas Fabriciano Ortiz, Boyacá. Maíz Pira de Cundinamarca del Mercado campesino del 20 de Julio. Semillas que no pierden su función, siguen vivas en estos platos, para ser sembradas o cocinadas en algún momento.

Mesa de tierra

3 mesones de 7 metros x 60 cms x 40 cms. Mesones construidos por maestros de Ubaté, con adobes de una antigua casa derruida de su vereda y barro de chircal del lugar. Los vecinos calculan que los adobes tienen unos 300 años.

Textos y dibujos

Textos de María Buenaventura. Dibujos e Impresión de tipos móviles sobre hojas del libro Historia de la actividad agropecuaria en América equinoccial, de Víctor Manuel patiño. Edición 1965, Cali, imprenta departamental. Papel de 17 x 24 cms.

Bancos pensadores

2 bancos de pensamiento femeninos para quien quiera sentarse a ver el maíz.

Créditos:

Producción: Laura Escobar

Agradecimientos: Fabriciano Ortiz, Miguel Ángel Áviles y Rosa Salazar, Museo Vivo del Maíz en Colombia: Daniela Buitrago y Diego Chiguachí, Fundación Al verde vivo – Luis Fernando Vásquez, Fundación Tropenbos – Carlos Rodríguez, Nydia Gutiérrez, Carolina Chacón, Laura Escobar, Luisa Ungar, Sabina Gámez, Camilo Leyva, Santiago Rincón, Mayra Martin, Miguel Ruiz, Óscar Urrego y familia: Rosa Alicia Garzón, María Garzón, Pedro Garzón e Inés Casallas de Garzón, Rafael Robles, Leonel Vásquez, don Pablito, Juliana Góngora, Relámpago, Jaime Beltrán, Elena Villamil, María Roldán, Felipe González, Partícula, Harold Villay, Ricardo Correa, Julia Buenaventura, Gilma Valencia, Marina Arango y Buenaventura, Maria Alejandra Tamayo, Gustavo Buenaventura, Nicolás Buenaventura, Darío Valencia y Ana Broccoli.

Video Idartes: Laura Imery

Video Almuerzo: Cámara Gerrit Stolbrock. Fotografías de Camilo Leyva y Diego Piñeros.

Cada grano, de maíz y de tierra, tienen una larga historia. Agradezco especialmente la labor de cultivo y conservación de Fabriciano Ortiz, y la labor de Óscar Urrego y su familia en la generosa búsqueda y recuperación de los adobes de su vereda.

Published by maria buenaventura

artista plástica, filósofa de la Sabana de Bogotá